La autoridad informó sobre un importante aumento de los pasajes y pide al Gobierno Central evaluar incluir al gremio en las soluciones.
Viernes 27 de marzo 2026.- El alza de los combustibles en el país se concretó durante la madrugada del jueves con un aumento de hasta $370 pesos en las bencinas y $580 en el diésel, impactando fuertemente en las tarifas del transporte interurbano y rural de la región de O’Higgins.
Como efecto colateral, los precios de la locomoción incrementaron en hasta mil pesos, mientras que en algunas líneas de buses se registraron suspensiones temporales del servicio a Pichilemu, Navidad, entre otras localidades.
“Nuestra preocupación y molestia por esta alza desmedida de los combustibles. En la región de O’Higgins se han subido los pasajes entre un 30% a 40% y en algunos casos se han disminuido las frecuencias de los recorridos”, afirmó el Gobernador Regional, Pablo Silva Amaya, agregando que “el costo económico lo pagan los usuarios, las personas de la tercera edad, la gente trabajadora y los más vulnerables”.
El presidente de la Federación de Transporte Mayor de Rancagua, José Luis Nova, indicó que “esta alza -bencinas- ha sido brutal”, añadiendo que “hemos tenido que subir algunas tarifas para esencialmente poder seguir moviendo las máquinas”.
Por su parte, Romualdo Galvez, representante de la Asociación de Transportistas Rurales Colchagua, señaló que “todos mis colegas han informados sus alzas como establece la ley para poder hacerlas efectivas (…) si bien es cierto el vecino lo ve con malos ojos, pero de no ser así el servicio no se va a poder seguir prestando de la forma que se da hoy día”.
El escenario inquieta a la autoridad regional, dado que cientos de personas viajan a diferentes puntos de O’Higgins u otras regiones para trabajar, asistir al médico o estudiar. “Lo que nosotros queremos es que se congele, de la misma forma que se congeló en Santiago, las tarifas; sobre todo en los buses interurbanos y rurales que están sufriendo las consecuencias de una desmedida alza de pasajes, entendiendo a los transportistas por supuesto, que han traspasado estos costos a los usuarios y son los usuarios de más escasos recursos los que están pagando las consecuencias”, aseguró Silva Amaya.
La senadora Alejandra Sepúlveda sostiene que es “gravísimo lo que hoy día está sufriendo el transporte rural de nuestra región”, puntualizando que la medida del alza de las bencinas del Gobierno fue “en forma abrupta y no gradualmente como lo que nosotros pensábamos hacer en el congreso”.
El gobernador regional, Pablo Silva Amaya, enfatizó en que “estamos viviendo una crisis en el transporte interurbano y rural de la región”, añadiendo que “estuvimos conversando con una asociación de buses y nos contaban que cada vez es más difícil sobrevivir y trabajar en estas empresas”.
“Esta situación, si no se toman medidas, va a hacer agravante. De aquí a 10 días quizás el transporte no tendrá la capacidad de seguir cumpliendo su servicio”, advirtió José Luis Nova, presidente de la Federación de Transporte Mayor de Rancagua, mientras que la senadora Sepúlveda concluyó que “el transporte rural ha sido absolutamente invisibilizado en relación a las ayudas que hoy día se quieren entregar”.
